lunes, 5 de noviembre de 2012

Narración de la maratón de los JJ.OO de Londres 1908

Vida fuera de las canchas



Dorando Pietri, pese a tener un gran futuro y una larga carrera por delante, se retiró de las competiciones oficiales y del profesionalismo cuando apenas tenia 26 años y tras haber ganado 200.000 liras, toda una fortuna en aquellos tiempos.

Luego de retirarse, Dorando Pietri construyó junto con su hermano un hotel, pero el negocio fue un fracaso total. Tiempo después, se trasladaron a la ciudad de San Remo, donde abrieron un taller mecánico. 

En uno de los estantes del taller, lució con orgullo la Copa de plata que le entregó la reina Alejandra y la fotografía que inmortalizaba dicho momento. Años después, cuando Pietri tenía 56 años, el pequeño héroe de los Juegos Olímpicos de Londres dejó de existir luego de sufrir un paro cardíaco.

Reconocimiento hecho música


Tan popular se volvió Dorando Pietri, que hasta Irving Berlín compuso un tema titulado Dorando, alusivo a su hazaña y merito conseguido.

Irving Berlín fue un compositor y letrista estadounidense, uno de los más prolíficos y más famosos de la historia. Berlín fue uno de los pocos compositores de Tin Pan Alley / Broadway que escribieron tanto las letras como la música de sus canciones.


A continuación mostrare la canción Dorando del gran compositor Berlín:


[1st verse:]
I feel-a much-a bad like anything
All the night I nunga canna sleep
It's a my pizon Pasquale
He say we take da car
And see Dorando race a-"Long-a-ship"
Just like the sport, I sell da barbershop
And make da bet Dorando he's a win
Then to Madees-a Square
Pasquale and me go there
And just-a like-a dat, da race begin

[Refrain:]
Dorando! Dorando!
He run-a, run-a, run-a, run like anything
One-a, two-a hundred times around da ring
I cry, "Please-a nunga stop!"
Just then, Dorando he's a drop!
Goodbye poor old barber shop
It's no fun to lose da mon
When de son-of-a-gun no run
Dorando
He's a good for not!

[2nd verse:]
Dorando, he's a come around next day
Say, "Gentlemen, I wanna tell-a you
It's a one-a bigga shame
I forgot da man's a-name
Who make me eat da Irish beef-a stew
I ask-a him to give me da spaghett
I know it make me run a-quick-a-quick
But I eat da beef-a stew
And now I tell-a you
Just like da pipps it make me very sick

Carrera después del éxito



Luego de las escenas trágicas y conmovedoras de los Juegos Olímpicos de Londres 1908, la vida y la carrera como atleta de Dorando Pietri cambió por completo.

Le comenzaron a llover ofertas para participar en carreras de exhibición en los Estados Unidos,  ya sea por su buen desempeño como atleta o por el espectáculo y atracción que traía su sola presencia en esta actividad.

En algunas carreras y maratones, Dorando Pietri enfrentaba a John Hayes, uno de sus máximos rivales en los Juegos Olímpicos de 1908. Tan popular se hizo Pietri que hasta recibió propuestas de matrimonio de diversas mujeres.

Siguió corriendo por todo el mundo hasta 1911, aprovechando su popularidad para recaudar un buen dinero. Un año antes había conseguido su mejor marca personal en una maratón corrida en Buenos Aires, donde marcó un tiempo de 2 horas, 38 minutos y 2 segundos.

Fama Popular


Dorando Pietri, logró alcanzar más fama no por su polémica llegada luego de la maratón, sino por el reconocimiento que le hicieron en aquellos Juegos Olímpicos de 1908.

La conmovedora celebración que le hicieron, fue el máximo reflejo del esfuerzo sin premio; de un héroe sin corona. Aquellas escenas que protagonizó Dorando Pietri trascendió desde esos años en el ámbito de lo deportivo para convertirse en la leyenda que es hoy en día.

Luego de la carrera, Pietri pasó toda la noche en observación recibiendo atenciones médicas, tal fue el estado de agotamiento en que llegó que por poco desfallece.  

A raíz de eso,el público británico se enterneció y hasta llegó al corazón de las autoridades londinenses, ya que al día siguiente de la maratón, la reina  Alejandra, en  el acto de entrega de trofeos a los ganadores, quiso premiar el pundonor y esfuerzo de Dorando Pietri, entregándole una copa de plata acompañada de sentidas palabras de elogio.

Es por ello, que a raíz de ese reconocimiento, Dorando Pietri pasó a la historia de la maratón y de los Juegos Olímpicos, convirtiéndose en una celebridad mundial.